Un grupo de nueve de los principales bancos europeos anunció el jueves la formación de un consorcio para desarrollar una stablecoin vinculada al euro que operará bajo la regulación de la Unión Europea sobre Mercados de Criptoactivos (MiCA).
La iniciativa tiene previsto su lanzamiento en la segunda mitad de 2026 y está pensada como una alternativa europea regulada al mercado de stablecoins dominado por Estados Unidos.
Una nueva empresa en Países Bajos
Entre los bancos implicados se encuentran ING, UniCredit, Banca Sella, CaixaBank, Danske Bank, Raiffeisen Bank International, KBC, SEB y DekaBank. Juntos han constituido una nueva empresa con sede en Países Bajos que se encargará del desarrollo, la concesión de licencias y la gestión de la stablecoin.
El consorcio recalcó que otros prestamistas europeos podrán unirse a la iniciativa y que el proyecto operará bajo la supervisión del Banco Central de los Países Bajos.
Stablecoin diseñada para pagos 24/7
Según el anuncio, la stablecoin en euros estará diseñada para ofrecer liquidaciones casi instantáneas, de bajo coste y transacciones transfronterizas disponibles en todo momento. También permitirá pagos programables, herramientas de gestión de cadenas de suministro y acuerdos con activos digitales que abarcan tanto valores como criptomonedas.
“La iniciativa ofrecerá una auténtica alternativa europea al mercado de stablecoins dominado por Estados Unidos, contribuyendo a la autonomía estratégica de Europa en materia de pagos”, afirmaron los bancos.
El lanzamiento llega en un momento en que el proyecto del euro digital propuesto por el Banco Central Europeo todavía está a años de distancia. El miembro del consejo del BCE, Piero Cipollone, indicó recientemente que el euro digital podría no ser una realidad hasta 2029, y se espera que el Parlamento Europeo defina un marco legal en 2026.
Este retraso ha llevado a algunos comentaristas a describir el proyecto de stablecoin como un “euro digital por la puerta trasera”. Otros lo ven como una solución provisional, que cubriría el vacío hasta que esté lista una moneda digital de banco central.
El proyecto europeo llega tras un periodo de renovado interés global por las stablecoins. En Estados Unidos, la administración Trump ha paralizado el desarrollo de una CBDC mientras respalda las stablecoins vinculadas al dólar como parte de su política financiera.
El suministro total de stablecoins en dólares ascendió esta semana a 281.700 millones, mientras que las stablecoins en euros sobre Ethereum alcanzaron los 319,1 millones, una cuota aún pequeña pero en crecimiento.
Al lanzar una stablecoin en euros conforme a MiCA, los bancos europeos buscan situarse en el centro de esta creciente infraestructura de activos digitales, combinando la supervisión regulatoria con la innovación del sector privado.

